jueves, 1 de octubre de 2009

Falleció. La abuela de Violeta. Me avisó la madre. Casi al mismo tiempo chateé con ella pero la madre pidió que no le diga nada. Violeta dijo que volvía. Que ya está. Que no puede estar así, así que se sacó un pasaje y llega el sábado. Llega el sábado. El sábado. El sabad. El sa. Esa fue la sensación cuando leí que Violeta llega el sábado. Leerlo. Releer. Repetirlo. Otra vez. Cree que viene a estar con su mamá y su abuela pero la abuela se murió. Ella no lo sabe. Viaja mañana viernes a la noche y llega el sábado. La abuela se murió. Ella va a llegar y le van a decir. Todo esto pasó en las últimas horas. Estoy casi sin dormir. Llegué tarde ayer. Me acosté. A las seis ya no pude dormir más. Tuve unos sueños rarísimos y después me desperté. Me sacaba la cabeza, la dejaba en un escritorio y me iba a encontrar con Violeta. A la vuelta me volvía a poner la cabeza pero me pesaba, no la podía ubicar bien, se balanceaba a los tumbos, y pesaba. Me miraba al espejo y era yo, pero no tanto. Después no dormí más. Todo en estos días es un poco raro. Tengo mucho trabajo. Estoy filmando unas jornadas académicas. Después vengo. Tengo que editar unas cosas. Todo este tema de Violeta. No sé. No tiene mucho que ver conmigo. Nunca nos casamos. Salimos varios años pero todo esto es como si fuéramos un matrimonio con hijos. Quiero decir: cuando hacés familia, cuando el otro es familia pese a todo. No me jode igual. Creo que no tengo nada que ver pero tampoco siento que no tengo nada que ver. No sé si se entiende. Ella escribe, pregunta qué hacer. Yo igual le dije que sobre eso no le iba a decir nada. Cualquier decisión que tome si se la dije yo después me va a caer como un masazo en la cabeza. No voy a ser el culpable de qué hacer con su familia. A las siete y media sonó el celular. Le pregunté a la madre qué necesitaba pero nada. No sé. Más tarde avisarán. ¿Yo tengo que ir al velorio en representación de algo o qué? No sé bien. No entiendo. Violeta no está y eso complica un poco las cosas. Y cuando llegue. No sé. Si alguien se muere hoy la enterrarán mañana. Si Violeta llega y ya está enterrada y todo, para qué habrá vuelto. Pero yo no voy a decir nada. No me voy a meter. Violeta llega el sábado y se murió la abuela. Esto va a ser un quilombo.
Mariana me manda mensajes, yo respondo como puedo pero no quedamos en vernos. Quizá debería decirle un poco lo que pasa. O no. La llamé igual. Mandó un mensaje y le respondí con un llamado. Le expliqué que estaba con mucho trabajo. Filmando de día editando de noche. Que en unos días la llamaba para vernos. Igual es como toda una cosa de cumplir que me aburre un poco o me baja el interés. Es como que tiene que ser así. Y ya se me van las ganas. Me estalla. No sé. Estoy medio sin dormir. Voy a tirarme un rato.

4 comentarios:

ivana gonzález dijo...

mala leche.
te mando una pata de conejo digital

flor dijo...

Tu situación es horrible. Especialmente porque además vos y Violeta están en una relación indefinible.
Lo único que me parece importante es que Violeta sepa que su abuela se murió. Eso de pensar que va a venir para despedirse de la abuela y llegar y enterarse de que ya se murió es macabro. La madre de Violeta es una mujer horrible. Te metió en esto al pedo porque ni siquiera puede decirle a su hija la verdad de lo que está pasando. Pobre Violeta, me da un poco de pena.
Y vos, no tenés la culpa de nada.

Por otro lado,
vos
¿qué sentís que tenés que hacer?
Eso es lo que importa.
Ni la madre de Violeta, ni Mariana, ni Violeta misma.

Vos.

P.D: No seas cómplice de esa madre, por dios. (Pero bueno, es mi humilde opinión de nube)

Julián G dijo...

gracias che... no sé bien qué hacer pero trato de meterme lo menos posible. la madre acá parece un monstruo pero es bastante normal, qué sé yo, pasa es que una tipa medio sola y le da miedo ahora decirle a la hija lo que ya pasó y que tenga un mal viaje, no sé, pero que se arreglen ellas. quizá se apiole y le diga y todo sea un poco mejor. veremos.
gracias por la pata de conejo

Julia dijo...

Mañana, después de dormir, tal vez se aclaren algunas cosas. En fin, que todo tiene un sentido.