martes, 22 de septiembre de 2009

Ayer salí sólo para ir a entregar el dvd. Me sentía mejor pero no tenía por qué salir. Día de la primavera. La casa donde iba queda por el Parque Las Heras. Salí antes, fui caminando, escuchando música. Me quedó un poco de tiempo. Me iba a sentar en el parque a leer veinte minutos. Pero estaba lleno de gente. Obvio. No se me había ocurrido. Pibes y pibas en el pasto, chapaban, otros jugaban a la pelota. Los viejos estaban en los bancos. El parque estaba repleto. De pronto algo me llama la atención. Cuando alguien te mira fijo es casi seguro que te das cuenta, como si te llamaran (me acuerdo de esa publicidad de celulares, en el colectivo, un chico miraba a una chica y pensaba: mirame mirame mirame). Bueno, cuestión que percibo algo, miro a un costado y veo a Mariana venir a mí medio trotando, corriendo, agitada. “Te estaba gritando, pero no escuchabas”, me dijo cuando llegó. Señalé los auriculares y la saludé. Me preguntó cómo estaba de la angina. La verdad, muy simpática. Me sorprendió un poco porque yo tuve bastante mala onda con la flaca. Me volví a dar cuenta de que tenía linda sonrisa (me había olvidado, qué sé yo). Y me preguntó cómo estaba. Cosa obvia. Pero me preguntó, con un mínimo (un “ápice”, qué buena palabra “ápice”) de dedicación. Como si hubiera detenido el tiempo dos segundos para mirarme a los ojos y preguntarme ¿cómo estás? Fue tan así que un poco me descolocó y no supe qué decir. “Creo que bien”. Y sonrió otra vez. No dijo nada más. Fue un momento raro… No sé. Me dejó la pregunta picando. Y por dentro me dije que estoy para el orto. Cuando el tiempo se derritió y volvió a correr le pregunté por qué no nos veíamos pronto. Dijo que sí, y dijo “siempre te digo que sí pero te enfermás”. Tiene razón. Soy un boludo. Le pregunté con quién estaba. Con la gente del IUNA. El conservatorio queda ahí a pocas cuadras. Se habían juntado a ensayar y ahora estaban tomando unos mates en el parque. Le dije que nos veamos mañana mismo (o sea hoy). Dijo que sí. Y le dije que la invitaba al cine. ¿Tarantino? Tarantino, dijo. Le acabo de mandar un mensaje. Nos encontramos a las siete de la tarde en el Abasto.

8 comentarios:

ivana gonzález dijo...

me paso marina tu blog.
hizo bien

Anónimo dijo...

jjaja te van a caer todos los floggers en el cine juassssssss

Nico dijo...

marina? o mariana?

flor dijo...

Me quedé tildada con este blog. No pude parar de leerlo. De principio a fin.

Saludos.

ivana gonzález dijo...

nico: marina

Dr. Black dijo...

Julian!!!!!, que paso? como te fue?? se lleno de flogguers el cine?? que onda la de tarantino?? no se conta!!!!!!!! no nos podes tener asi!!! jejejeje te mando un abrazo loko!!

Julián G dijo...

eh loco, un montón de comentarios, gracias, en un rato cuento qué onda.

juanfurlo dijo...

solo para sumar uno más! julio lo veo el sábado pero no podemos hablar del tema, contá por acá.-